Cómo renovar la junta del plato de ducha con cemento blanco

Cuando la junta entre el plato de ducha y los azulejos pierde material, pueden aparecer huecos por los que entra agua. En el caso mostrado, la separación era tan grande que incluso cabía la punta de un destornillador.

El mismo problema puede aparecer alrededor de una bañera, especialmente en la unión entre su borde y el revestimiento de la pared.

En esta reparación se retira todo el cemento blanco deteriorado, se limpia completamente el hueco y se rehace la junta con una mezcla nueva. Después se elimina el sobrante antes de que se seque por completo y se deja endurecer durante aproximadamente 24 horas.

Vídeo: cómo reparar las juntas del plato de ducha

Qué problema presenta la junta

La unión entre los azulejos y el plato de ducha había perdido buena parte del material. La junta estaba abierta y dejaba un hueco por el que podía entrar agua hacia la pared o hacia la zona situada debajo del plato.

No basta con rellenar únicamente la parte visible. Si quedan fragmentos sueltos o cemento a punto de desprenderse, la reparación durará poco tiempo.

Materiales y herramientas necesarios

  • Cemento blanco.
  • Agua.
  • Recipiente para preparar la mezcla.
  • Herramienta para remover.
  • Destornillador plano para retirar el material antiguo.
  • Espátula de plástico o similar.
  • Esponja.

Conviene utilizar guantes y evitar que el cemento entre en contacto con los ojos. También deben respetarse las instrucciones de preparación y seguridad indicadas en el envase del producto.

Retirar todo el cemento blanco deteriorado

El primer paso consiste en sanear completamente la junta. Con un destornillador se rasca el cemento antiguo y se retiran todos los fragmentos que estén sueltos o tengan poca adherencia.

Algunos trozos salen directamente con la mano y otros necesitan rascarse poco a poco. Esta es la parte más laboriosa de la reparación, pero también la más importante.

Hay que continuar hasta dejar el hueco lo más limpio posible. Aplicar cemento nuevo encima de material deteriorado puede hacer que toda la junta vuelva a desprenderse al poco tiempo.

Durante el saneado hay que trabajar con cuidado para no rayar el plato de ducha ni dañar el borde de los azulejos.

Preparar la mezcla de cemento blanco

Una vez limpia la junta se prepara la pasta que servirá para rellenarla.

  1. Coloca una pequeña cantidad de cemento blanco en un recipiente.
  2. Añade agua poco a poco.
  3. Remueve bien hasta deshacer todos los grumos.
  4. Comprueba la consistencia antes de aplicar la mezcla.

Si la mezcla queda demasiado líquida, se añade un poco más de cemento blanco. Si queda excesivamente dura y cuesta trabajarla, se incorpora una pequeña cantidad de agua.

La pasta debe quedar homogénea, sin pegotes secos en el fondo y con suficiente consistencia para rellenar el hueco sin escurrirse.

Rellenar completamente la junta

La mezcla se aplica con una espátula, presionándola para que penetre bien debajo de los azulejos y rellene todo el espacio abierto.

Hay que trabajar por tramos y comprobar que no quedan cavidades sin rellenar. En el vídeo se presta especial atención a la esquina, donde faltaba bastante material.

Es normal que durante la aplicación quede cemento sobre los azulejos y el borde del plato. Este sobrante se limpiará de forma progresiva mientras la mezcla comienza a endurecer.

Primera limpieza con una esponja húmeda

Después de unos cinco minutos se utiliza una esponja húmeda para retirar parte del cemento depositado sobre los azulejos.

En esta primera limpieza no se frota directamente la junta, porque todavía está muy fresca y la esponja podría retirar el material recién aplicado.

La esponja debe estar húmeda, pero no empapada. Un exceso de agua puede reblandecer la mezcla y arrastrar el cemento fuera del hueco.

Repasar la junta antes de que se seque

En la reparación mostrada se espera aproximadamente 40 minutos antes de realizar una limpieza más profunda. El tiempo puede variar según la cantidad aplicada, la temperatura, la humedad y el producto utilizado.

Antes de continuar se pasa la esponja suavemente por una zona. Si el cemento se pega a la esponja o se desprende de la junta, todavía está demasiado fresco y hay que esperar un poco más.

Cuando la mezcla tiene suficiente consistencia se limpia el cemento restante de los azulejos y se repasa la forma de la junta.

Si el acabado no queda uniforme, se puede perfilar suavemente con un dedo humedecido mientras el cemento todavía está fresco.

No dejar que el cemento se seque sobre los azulejos

La limpieza no debe aplazarse hasta el día siguiente. Cuando el cemento blanco se seca por completo resulta mucho más difícil retirarlo de los azulejos y puede dejar restos visibles alrededor de la junta.

Hay que encontrar el momento en el que la mezcla ya no se desprende, pero todavía permite limpiar y corregir el acabado.

Tiempo de secado antes de utilizar la ducha

En el vídeo se deja secar la reparación durante aproximadamente 24 horas. Transcurrido ese tiempo, el cemento ya no mancha ni se desprende al pasar el dedo y la ducha vuelve a utilizarse.

Este tiempo corresponde al trabajo mostrado. Siempre hay que respetar el tiempo de secado indicado por el fabricante del cemento utilizado, especialmente antes de mojar la junta.

Cemento blanco o silicona para la junta del plato de ducha

En esta reparación se utiliza cemento blanco porque era el material que tenía originalmente la junta y el objetivo era rehacerla siguiendo el mismo sistema.

Sin embargo, la unión entre un plato de ducha y una pared puede sufrir pequeños movimientos. Si la junta vuelve a agrietarse, se separa del plato o los dos materiales se mueven de forma diferente, puede resultar más adecuada una silicona sanitaria flexible y resistente a la humedad.

No conviene aplicar silicona directamente encima del cemento suelto. También en ese caso habría que retirar primero todo el material deteriorado, limpiar y secar bien las superficies antes de realizar el sellado.

Qué hacer si sigue apareciendo humedad

Rehacer la junta cierra el hueco visible, pero no soluciona una fuga procedente de una tubería, del desagüe, de una impermeabilización defectuosa o de una grieta situada detrás del revestimiento.

Si después de reparar la junta sigue apareciendo humedad en la pared, en una habitación contigua o en el piso inferior, hay que localizar el origen de la filtración antes de continuar utilizando la ducha.

¿Merece la pena renovar las juntas del plato de ducha?

Cuando el problema se limita al cemento blanco deteriorado, renovar la junta es una reparación económica y no requiere herramientas especiales.

La durabilidad depende principalmente de retirar bien todo el material suelto, rellenar completamente el hueco y respetar el tiempo de secado. Tapar únicamente la parte visible sin sanear la base suele producir una reparación de poca duración.

Si la junta se abre repetidamente, conviene valorar si existe movimiento entre el plato y la pared o si resulta más adecuado sustituir el cemento por un sellador sanitario flexible.

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