Cómo desatascar el filtro de una cafetera espresso

Cuando el filtro metálico de una cafetera espresso está obstruido, el agua apenas consigue atravesarlo. La máquina parece funcionar y genera presión, pero en lugar de salir café únicamente caen unas gotas.

En el caso mostrado, al retirar el portafiltro se escucha cómo se libera la presión que había quedado acumulada. El atasco se encontraba en el propio filtro y estaba provocado principalmente por restos de café que se habían secado en sus pequeños orificios.

Para desatascarlo se limpia primero la suciedad visible, se deja el filtro sumergido en amoniaco durante casi 24 horas y después se aclara abundantemente antes de volver a preparar café.

Vídeo: cómo desatascar el filtro de una cafetera espresso

Síntomas de un filtro de cafetera atascado

En esta cafetera aparecen varios síntomas que permiten sospechar que el filtro metálico está obstruido:

  • La bomba se pone en marcha, pero no sale café con normalidad.
  • Únicamente caen algunas gotas a través del filtro.
  • Se acumula presión en el portafiltro.
  • Al retirarlo se escucha cómo escapa la presión retenida.
  • El café y el agua pueden desbordarse y ensuciar la cafetera.

Estos síntomas no demuestran por sí solos que toda la cafetera esté averiada. Antes de desmontarla conviene comprobar si el problema desaparece utilizando otro filtro o haciendo pasar agua sin café.

Cuidado con la presión acumulada

No retires inmediatamente el portafiltro si el agua no está saliendo. En su interior puede quedar agua caliente a presión.

Apaga la cafetera, espera a que deje de funcionar y deja que la presión disminuya antes de mover lentamente el portafiltro. Abrirlo de golpe puede provocar la salida repentina de agua caliente y restos de café.

Por qué se atasca el filtro metálico

Los pequeños orificios del filtro pueden quedar bloqueados por distintos residuos. Uno de los posibles motivos es la acumulación de cal cuando se utiliza agua dura.

En el caso del vídeo no se utiliza habitualmente agua del grifo, sino agua embotellada o procedente de un sistema de ósmosis. El atasco se atribuye a restos de café que no se limpiaron después de preparar la bebida y terminaron secándose en el filtro.

En ocasiones también se había utilizado café torrefacto, que contiene azúcar añadida durante el tueste. Sin embargo, el problema no se presenta como consecuencia directa de utilizar ese café, sino de dejar secar los residuos sin limpiar ni poner el filtro en remojo después de usarlo.

Materiales necesarios

  • Amoniaco doméstico.
  • Un vaso o recipiente resistente.
  • Agua abundante para el aclarado.
  • Guantes adecuados para productos de limpieza.

El recipiente debe ser lo bastante grande para mantener el filtro completamente sumergido. No es necesario introducir el portafiltro entero si la obstrucción se encuentra únicamente en la cesta metálica extraíble.

Seguridad al utilizar amoniaco

El amoniaco desprende vapores intensos y debe manipularse respetando las instrucciones y advertencias indicadas en su envase.

  • Trabaja en un lugar bien ventilado.
  • Utiliza guantes y evita el contacto con los ojos y la piel.
  • No acerques la cara al recipiente para comprobar el olor.
  • Mantén el producto fuera del alcance de niños y animales.
  • No mezcles nunca amoniaco con lejía ni con otros productos de limpieza.
  • No calientes el amoniaco ni lo introduzcas dentro del depósito de la cafetera.

En esta reparación el amoniaco se utiliza solamente para dejar en remojo el filtro metálico desmontado. Después se realiza un aclarado completo antes de volver a preparar café.

Limpiar el filtro antes de dejarlo en remojo

Antes de sumergirlo se retira el filtro del portafiltro y se lava con agua para eliminar todo el café suelto que sea posible.

Esta primera limpieza evita ensuciar innecesariamente el producto y permite que el amoniaco actúe directamente sobre los restos que permanecen adheridos en los orificios internos.

Dejar el filtro sumergido en amoniaco

  1. Coloca el filtro metálico dentro de un vaso o recipiente.
  2. Añade suficiente amoniaco para cubrirlo completamente.
  3. Deja el recipiente en un lugar ventilado y seguro.
  4. Espera varias horas para que se ablanden los restos acumulados.

En el vídeo, el filtro permanece sumergido durante casi 24 horas. Transcurrido ese tiempo, el líquido adquiere un tono similar al del café debido a la suciedad que se ha desprendido.

El tiempo utilizado corresponde a esta reparación concreta. Antes de aplicarlo a otro filtro conviene comprobar las instrucciones del producto y la compatibilidad del material.

Filtro metálico de una cafetera espresso antes de desatascarlo con amoniaco

Aclarar completamente el filtro

Después del remojo se retira el filtro del recipiente y se lava abundantemente con agua. Este primer aclarado bajo el grifo no se considera suficiente para volver a preparar café.

Para completar la limpieza se monta el filtro vacío en el portafiltro, se coloca en la cafetera y se hace pasar agua caliente a través de él.

  1. Monta el filtro en el portafiltro sin añadir café.
  2. Colócalo en la cafetera.
  3. Pon la máquina en marcha y deja salir bastante agua.
  4. Observa el color y el olor del agua recogida.
  5. Repite la operación hasta que salga completamente limpia y sin olor al producto.

En las primeras pasadas, el agua aparece todavía sucia por los residuos de café que permanecían en el interior. El proceso se repite hasta que el agua sale clara.

Prueba final preparando café

Una vez aclarado por completo se realiza la prueba definitiva utilizando café.

El agua vuelve a atravesar el filtro y el café sale con normalidad, confirmando que la obstrucción se encontraba en los orificios del filtro metálico y que el remojo ha conseguido liberarlos.

Cómo evitar que el filtro vuelva a atascarse

  • Retira los restos de café después de cada uso.
  • Aclara el filtro antes de que el café se seque.
  • Déjalo en remojo con agua si no puedes limpiarlo inmediatamente.
  • Comprueba periódicamente que el agua atraviesa todos sus orificios.
  • Limpia también el portafiltro para evitar que se acumulen residuos en su interior.

Una limpieza sencilla después de preparar el café evita que los residuos se endurezcan y reduce la necesidad de utilizar productos más fuertes posteriormente.

Qué hacer si el café sigue sin salir

Este procedimiento sirve cuando la obstrucción se encuentra en el filtro metálico. Si el agua tampoco sale al probar la cafetera sin el portafiltro, la avería puede estar en otra zona, como la ducha del grupo, los conductos, la bomba o una acumulación de cal interna.

Tampoco conviene seguir utilizando un filtro deformado, oxidado o con daños visibles. En ese caso puede resultar más seguro sustituirlo por otro compatible.

¿Merece la pena desatascar el filtro de la cafetera?

Cuando la cafetera genera presión y funciona con normalidad, pero el agua no consigue atravesar el filtro, limpiarlo puede resolver la avería sin desmontar la máquina ni comprar un portafiltro completo.

La reparación es sencilla, pero requiere manipular el amoniaco con precaución y dedicar suficiente tiempo al aclarado. El filtro no debe volver a utilizarse para preparar café hasta que el agua salga completamente limpia y no quede olor al producto.

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